Cuerpo & Ciencia
Salud · Hormonas

Pasé dos años creyendo que había engordado de la cara. Era otra cosa.

Vi el video que decía que el bloqueador de cortisol no hace nada y estuve de acuerdo. Después me puse a leer los estudios y encontré algo que no esperaba.

Por Sofía Bergallo12 de agosto, 20267 min de lectura

La primera vez que lo noté fue en una foto de un cumpleaños, en marzo de 2024. No estaba más gorda. La ropa me entraba igual. Pero tenía otra cara.

Más redonda. Sin línea de mandíbula. Como si me hubiera acostado con la cara apoyada mal y no se me hubiera ido en todo el día.

A la mañana era peor. Cerca del mediodía aflojaba un poco.
A la mañana era peor. Cerca del mediodía aflojaba un poco.

Durante dos años me convencí de que era la edad y que había subido dos kilos sin darme cuenta. Empecé a sacarme fotos siempre del mismo lado. Dejé de usar aros grandes. Esas cosas que hacés sin decírselas a nadie.

Lo raro era el horario. A la mañana estaba hinchada. A las cuatro de la tarde estaba casi normal. La grasa no hace eso.

Lo que probé, en orden

Voy a ser honesta: no probé todo, pero probé bastante y gasté bastante.

  • Bajé cuatro kilos. Se me marcaron las costillas. La cara siguió igual.
  • Drenaje linfático facial, diez sesiones. Salía del consultorio impecable. Al otro día a la mañana, lo mismo.
  • Corté la sal casi por completo durante seis semanas. Mejoró un poco. Poco.
  • Rodillo de jade, gua sha, agua con limón en ayunas. Lo que te tira el algoritmo.
  • Colágeno, dos marcas.

No fue todo inútil, y esa es la parte que me hizo perder más tiempo. El drenaje funcionaba de verdad, pero duraba veinte horas. Cortar la sal hizo algo, pero no lo suficiente para que se notara en una foto.

Todo lo que hacía apuntaba al mismo lugar: sacar el líquido que ya estaba ahí. Ninguna apuntaba a por qué se seguía juntando todas las noches.

El video que me hizo enojar

En julio me apareció un video de una chica diciendo que "la cara de cortisol no existe" y que los bloqueadores de cortisol no te hacen nada. Le di like.

Soy escéptica de oficio. No le voy a creer a algo porque lo dijo una mina random en un video de once segundos, en ninguna de las dos direcciones. Así que hice lo que hago siempre: me metí a buscar los papers.

Y ahí encontré la parte que nadie explica bien.

El cortisol no engorda la cara. Retiene líquido en la cara. En exceso sostenido, el cortisol actúa también sobre el receptor mineralocorticoide —el mismo que regula la aldosterona—, el cuerpo retiene sodio, y donde va el sodio va el agua. Por eso la hinchazón es peor a la mañana y afloja de tarde: sigue el ritmo de la hormona, no el de las calorías.

Es el mismo mecanismo, en versión leve, que produce lo que en medicina se llama cara de luna llena en pacientes con cortisol muy alto (Cleveland Clinic). Nadie con estrés crónico llega a ese cuadro. Pero el camino biológico es el mismo, apenas más suave.

Sigue el ritmo de la hormona, no el de las calorías.
Sigue el ritmo de la hormona, no el de las calorías.

Y hay algo más específico, que fue lo que me terminó de dar vuelta: el cortisol que te define la cara de la mañana se arma a la noche. El punto más bajo del día es alrededor de las once de la noche y el pico llega antes de despertarte. Si a las once de la noche estás con la cabeza a mil, ese piso no baja, y arrancás el pico desde más arriba.

Yo me acostaba a la una, con el teléfono en la mano, repasando cosas del laburo.

Por qué el ashwagandha que yo ya había tomado no hizo nada

Esta parte me dio bronca. Yo tenía ashwagandha en cápsulas en el cajón desde 2023. Lo tomaba a la mañana, algunos días, cuando me acordaba.

Dos errores.

El primero, la forma y la dosis. El estudio que se cita siempre es el de Chandrasekhar en el Indian Journal of Psychological Medicine: 60 días de extracto de raíz de ashwagandha de alta concentración, y el grupo que lo tomó bajó el cortisol sérico un 27,9 % respecto del placebo (Chandrasekhar 2012). Ese estudio se hizo con KSM-66, que es un extracto estandarizado de raíz. La mayoría de las cápsulas de góndola traen polvo de raíz molida o extractos sin estandarizar, en dosis muy por debajo. No es que el ashwagandha no sirva: es que el que yo tenía no era ese.

El segundo, el horario. Yo lo tomaba a la mañana, que es cuando el cortisol tiene que estar alto. El momento que importaba era la noche.

Qué tenía que hacer, entonces

Si el problema era el piso nocturno de cortisol, la solución tenía que hacer tres cosas al mismo tiempo, todas de noche: bajar la señal de estrés, apagar el ruido mental que impide dormir profundo, y no dejar el sueño en la superficie.

Terminé comprando Calmify porque es lo único que encontré acá que junta las tres. Es un polvo que se disuelve en agua y se toma una hora antes de acostarte. Estos son los componentes que me importaron:

  • Ashwagandha KSM-66 — el extracto estandarizado de raíz que se usó en los ensayos, no polvo de raíz molida.
  • L-teanina — el aminoácido del té verde. En un ensayo controlado de cuatro semanas mejoró síntomas de estrés y calidad de sueño en adultos sanos (Hidese 2019, Nutrients). Es lo que baja el ruido de la cabeza sin dar sueño.
  • Glicina — el aminoácido que menos me esperaba. Tomada antes de acostarse mejora la calidad subjetiva del sueño y se correlaciona con cambios en la polisomnografía: se entra más rápido al sueño profundo (Yamadera 2007).
  • Magnesio glicinato — la forma quelada, que es la que se absorbe sin revolverte el estómago. La revisión sistemática de Boyle en Nutrients encontró efecto sobre ansiedad y estrés subjetivos, sobre todo en personas con niveles bajos (Boyle 2017).
  • Taurina, zinc, vitamina B6 y vitamina D3 — el soporte de base.
Una cucharada en 200 ml. Una hora antes de acostarte.
Una cucharada en 200 ml. Una hora antes de acostarte.

Lo que no es: no es un quemagrasa, no es un diurético y no te va a sacar líquido de un día para el otro. Los diuréticos hacen justamente eso y por eso rebotan. Esto trabaja sobre el motivo por el que el líquido se junta.

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Lo que pasó, día por día

Lo compré convencida de que iba a ser el sexto gasto al pedo. Lo anoté en el teléfono porque quería tener el registro para poder decir después "viste que no servía".

Día 1
Nada. Sabor a frutilla, medio dulce para mi gusto. Me dormí igual que siempre. Anoté "no pasó nada".
Día 4
Me desperté una sola vez a la noche en vez de tres. Lo atribuí a que había sido un día tranquilo.
Día 9
La primera mañana en que no me molestó verme. No dije nada porque pensé que era sugestión.
Día 21
Mi hermana me preguntó si me había hecho algo. No me había hecho nada.
Día 40
Volví a usar los aros grandes. Es una pavada y para mí fue lo más importante de todo esto.
Los aros grandes. Una pavada que dejé de usar dos años.
Los aros grandes. Una pavada que dejé de usar dos años.

No hizo magia. Sigo teniendo 38 y sigo durmiendo poco cuando hay entrega. Las semanas de mucho trabajo la cara vuelve un poco. Pero vuelve un poco, no vuelve entera, y se va en dos días en vez de en dos meses.

Lo que me contaron otras

Cuando escribí esto en un grupo de compañeras de facultad, saltaron varias.

★★★★★

A la tercera semana mi hermana me preguntó si había cambiado algo porque me veía distinta. La cara a la mañana no la tenía así hace como dos años.

Camila R., 41
★★★★★

Después caí que hacía como un mes que no me levantaba con los ojos hinchados.

Paula N., 43
★★★★

Yo tenía un frasco de ashwagandha empezado en el cajón, así que pensé que era lo mismo en polvo y más caro. La diferencia para mí fue tomarlo de noche. Lo único: la primera semana me olvidé dos veces.

[BORRADOR — reemplazar por reseña real] Vanina, 35 — Ramos Mejía
★★★★★

Me daba miedo quedar dopada a la mañana porque manejo temprano. No me pasó. Duermo más profundo pero me levanto igual, sin esa cosa pastosa de los relajantes.

[BORRADOR — reemplazar por reseña real] Luciana, 44 — Córdoba

De 3.250 clientas, el 88 % reportó menos hinchazón facial a las tres semanas. Es el dato de la propia marca y lo tomo como lo que es: encuesta a clientas, no ensayo clínico. Coincide con lo que me pasó a mí, y por eso lo pongo.

Cuánto sale

Antes de decir el precio, esto es lo que yo venía gastando por lo mismo.

Drenaje linfático facial (10 sesiones)$180.000Duraba 20 horas
Colágeno (2 marcas, 4 meses)$96.000Nada en la cara
Cápsulas de ashwagandha sin estandarizar$34.000Nada
Calmify — 2 meses$59.990Primera mañana distinta al día 9

Cincuenta y nueve mil novecientos noventa por dos meses. Puesto en días, sale menos de mil pesos por día, que es lo que me sale un café.

Los dos envases de Calmify con la cuchara dosificadora.
IMG-5 — pendiente de reemplazar
  • 1 mes — $45.990
  • 2 meses — $59.990, con envío gratis
  • 3 meses — $69.990, con envío gratis

Envía Andreani a todo el país, 3 a 5 días en AMBA y 3 a 7 en el interior. Y hay 30 días de garantía con devolución del 100 %, sin tener que explicar nada.

Eso último fue lo que me decidió. Si era el sexto gasto al pedo, al menos era el primero que podía recuperar.

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Lo último

Una aclaración que me parece importante: si estás embarazada, amamantando, tomás medicación o tenés algo de tiroides, esto se consulta con tu médica antes. No es un detalle de letra chica, es en serio.

Y si estás donde estaba yo —sacándote fotos siempre del mismo lado, convencida de que engordaste de la cara— lo único que te pido es que consideres que la explicación puede ser otra. A mí me llevó dos años y seis intentos llegar a esta.

Podés seguir como venís, que es lo que hice bastante tiempo, o probar treinta días. Si no pasa nada, lo devolvés.

Ojalá alguien me hubiera explicado lo del horario antes. Por eso lo escribo.

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